Me dirijo a vosotros con la esperanza de que os encontréis todos bien. Si no es así, sabed que en mis pensamientos ocupáis un lugar especial desde el que espero infundiros esperanza y sobre todo paz.

Para todos, los que teletrabajan y los que atienden a la casa de forma más intensa, han sido días de ampliación de jornadas. De tener la mente más dispersa, la atención dividida y una sensación de falta de orden en los horarios y por qué no decirlo, también en la casa.

Para algunos, la experiencia puntual del teletrabajo se ha desbordado y de repente os encontráis trabajando desde casa semana tras semana (y lo que queda…). Ya han sido días suficientes para daros cuenta de que la mesa de la cocina no es el mejor sitio para estar al ordenador más de 8h al día. O que eso de compartir sala de estudio con los niños requiere una disciplina, un orden y un clima de concentración que a veces es incompatible con las edades de nuestros hijos. Por lo que las jornadas se interrumpen y se alargan como nunca antes nos había pasado (y eso que estamos en casa).

Resulta que en el paquete de medidas adoptadas por nuestras empresas o negocios para favorecer el teletrabajo, junto con el ordenador portátil no venía una remesa de 5-10m2 más para adaptar nuestras casas a los nuevos usos que han llegado y que, no nos engañemos, se van a quedar por mucho tiempo. Asi pues, somos nosotros los que tenemos que repensar algunas cosas de la actual distribución y de los muebles que tenemos. Ahora, queridos muebles de dudosa utilidad, el m2 “hay que ganárselo”…

Es momento de optimizar los espacios, liberar rincones inútiles, convertir un cuarto de uso ocasional en un verdadero despacho, sin privarnos de tener una cama de invitados en el mismo mueble (mod Majestic). Es tiempo de tener en el salón un tresillo que durante el horario de trabajo pueda ser una amplia mesa y que además no me obligue a recoger el ordenador cuando quiera volver a mi deseado sofá (mod Ritzy).

Es momento de “trabajar por escenarios” ayudándonos de mesas de dos tableros que se abaten. Para que cuando quieras trabajar lo hagas cómodamente y cuando decidas que tu jornada ha terminado, que puedas abatir la mesa sin recoger nada y perder el trabajo de vista. Porque ¿Quién no tiene la sensación de estar todo el día trabajando? Dicen que para una buena higiene mental es importante no tener a la vista las herramientas de trabajo cuando estamos en tiempo de ocio. Nuestra cabecita nos lo agradecerá.

Si tu problema es de horarios, también puedes compartir un escritorio con alguno de tus hijos y abatir la mesa cuando te toque trabajar a tí (mod. hDesk). Así de fácil, sin tener que recoger la mesa, se abate “y listo”. Tu salón puede tener una butaca sencilla o de dos plazas (mod Capuccino) que debajo del asiento esconde una sorpresa, una mesa para trabajar con tu portátil mucho mejor que como lo hacemos con el ordenador sobre las piernas.

Si lo que tenéis es necesidad de espacio, os proponemos los modelos abatibles sencillos (mod. Willy y Attractive), los de toda la vida. Ahora bien, si sois familias numerosas o profesionales abocados a pasar mucho tiempo en la habitación y lo que necesitáis es optimizar el espacio, nuestra propuesta son las camas-escritorio (mod. Splendid, la litera-escritorio Double decker o nuestra última incorporación, el mod University).

¿Cómo, que tenéis habitación de invitados? Estoy seguro de que a estas alturas ya habrá sido objeto de reestudio ¿A que si?  Échale un vistazo a la solución que ofrece el modelo Majestic con su cama de doble y su gran escritorio mientras no lo uses. Ya verás cómo acabará llamándose despacho, en lugar de habitación de invitados.

Si la situación económica no es la mejor, no nos hemos olvidado de vosotros. Consulta la en nuestra sección de promociones y encontrarás una sorpresa … #Recupera el optimismo# Siempre puedes escribirnos a info@mramobiliario para atender tu demanda concreta. De verdad, queremos verte optimista y ayudarte a adaptarte a esta nueva situación en la medida de nuestras posibilidades.