Llas siglas MRA son el acrónimo de Mamá (Mercedes), Rosa (mi mujer) y Alberto (un servidor). Hoy 5 de Julio, se cumple un año desde que la primera letra de nuestra marca sigue este proyecto desde el cielo.

En un día como hoy, nos hacemos la pregunta de si tienen alma los muebles. O incluso si las empresas tienen alma…

Pues bien, hemos buscado entre los cálculos y los planos, sin encontrar ninguna pieza que se pueda llamar “alma”. También buscamos en cada rincón de este bello proyecto y aunque encontramos algo parecido, no puede decirse que se trate de un “alma”. Sólo las personas tienen alma y como nos recuerda Lope de Vega en su obra El alcalde de Zalamea El honor es patrimonio del alma, y el alma sólo es de Dios.”

De sus manos la recibimos, puro lienzo en blanco y a sus manos la devolvemos. Coloreada con toda la  gama de nuestras experiencias, decorada -con mayor o menor acierto- según hayamos vivido nuestros días.

Hay proyectos que nacen con una marcada intención comercial, otros pretenden ser un homenaje y los hay que participan de ambas cosas …

Queridos amigos:

Después de buscar el alma por todos los rincones del proyecto, compartimos con vosotros nuestros hallazgos. Primero , que los muebles no tienen alma. Que tampoco tienen alma las empresas y por último, algo que quizá no sabíais… y es que MRA no son sólo muebles.

Foto: «Pintando almas» (Archivo particular)